Ahorra en tu factura gracias al plástico de burbujas

Ahorra en tu factura gracias al plástico de burbujas


Gracias a las ventanas nuestra vivienda o negocio se mantiene fresco en verano o caliente en invierno, pero también se convierten en muchas ocasiones en el principal punto de fuga debido a su reducida capacidad aislante. Para mejorar este aislamiento térmico de manera fácil y barata, existen algunas ideas muy interesantes para conseguirlo, entre las que se encuentra el uso del plástico de burbujas como elemento para ello.

Y es que, gracias a este material de embalaje tan conocido por todos, podremos reducir nuestras facturas prácticamente a la mitad si lo hacemos bien. En ventanas de acristalamiento simple la reducción de la pérdida de calor estaría cercana al 50%, mientras que en ventanas de doble acristalamiento sería de unl 20%. La explicación es muy fácil: una vez aplicado el plástico de burbujas en la ventana, éste ejerce una función aislante a través de las bolsas llenas de aire. Su aplicación es muy sencilla, y tan sólo hay que seguir unos pequeños pasos para tener nuestro aislante térmico de plástico de burbujas listo:

1. Corta con unas tijeras una lámina de plástico de burbujas del tamaño del cristal de la ventana.
2. Con una botella de spray de aerosol, rocía el cristal de la ventana con mucho cuidado hasta formar una fina película de agua.
3. Coloca el plástico de burbujas sobre el cristal, con el lado de las burbujas sobre la ventana.
4. Presiona -con mucho cuidado- hasta que el plástico se adhiera firmemente al cristal gracias a la película de agua formada anteriormente.

Los factores que hacen que desde Multiembalajes os aconsejemos el uso de este material son muchas. Desde su capacidad aislante gracias a las bolsas de aire comentadas, hasta la facilidad del plástico para conservar el calor o su rentabilidad y facilidad para ser instalado. ¡Ahorra desde ya en tus facturas!