La importancia de las etiquetas

La importancia de las etiquetas


Vivimos en un mercado cada vez más exigente y saturado de productos, con empresas que intentan acercarse al consumidor de las maneras más novedosas y originales posibles dado el acelerado ritmo que sufre continuamente el mundo del marketing. En esta coyuntura, el packaging y sus diversos elementos se convierten en una pieza fundamental en cualquier estrategia de mercado, siendo las etiquetas uno de los más importantes de todo el ciclo de venta.

Y es que un correcto etiquetado de los productos es imprescindible si queremos que nuestra empresa destaque por encima del resto de competidores. Hoy en día no son consideradas un simple objeto de representación, sino que una etiqueta puede convertirse en el lazo de unión entre producto y consumidores si ésta satisface las demandas internas del cliente. Éste último puede sentirse plenamente identificado con ella si su diseño se encuentra adaptado al target que representa.

Asimismo, las etiquetas contienen todos los datos que el cliente quiere y necesita saber: nombre del producto, marca, logo, fecha de caducidad en el caso de los productos alimenticios, peso, descripción, fabricación y/o fabricante, etc. Una etiqueta bien diseñada y estructurada permitirá elegir el producto entre otros similares, de ahí la importancia de que cumpla unos estándares de calidad. Para hacerlo correctamente lo ideal es llevar a cabo un estudio de la competencia, con el objetivo de detectar los fallos en su diseño y destacar sobre ellos con las etiquetas de nuestros productos.

Pueden colocarse en muchos tipos de materiales, así como sobre variadas formas y texturas, aunque los envases principales suelen ser cajas, frascos, botellas o latas. Por último, su colocación dependerá tanto del tipo de envase como del diseño de la etiqueta, ya que una mala elección puede provocar que presente arrugas o daños en el momento de presentarlo al cliente.